A finales del siglo XIX, el primer inmigrante de la Famiglia Valduga desembarca en Brasil. Provenientes de la ciudad de Rovereto, en el norte de Italia, cultivaron los primeros viñedos en el corazón de lo que hoy es el Vale dos Vinhedos, dando inicio al legado de uno de los nombres más reconocidos de la vitivinicultura brasileña.
El patriarca Luiz Valduga idealizó un gran sueño: construir la mejor bodega de Brasil. Con la ayuda de sus hijos, la tradición se unió a las técnicas más modernas para la elaboración de vinos finos. Las inversiones en tecnología crecieron y el reconocimiento convirtió a Casa Valduga en una de las bodegas más apreciadas del país.
Hoy, símbolo de excelencia, la bodega familiar sigue siendo dirigida por los hermanos Erielso, Juarez y João Valduga, quienes, junto con sus hijos, continúan transmitiendo la pasión por el vino.